Archive for diciembre, 2010

29 diciembre, 2010

Retahíla


‘No somos nada’ dicen los mayores cuando alguien cambia la casa por la caja. Y la verdad es que va de una letra.

Yo no sé muy bien a qué vendrá el aforismo, será porque te mueres en un suspiro. Y toda vida queda en nada. Del que se va no sabemos, pero del que se queda un saquito de recuerdos, y sus recuerdos, que el que se muere se lleva los suyos. No logras conocer a nadie, que ni a tu padre conoces en una vida. Y no sé si es triste o alegre eso de no conocer de verdad a nadie. Triste porque quiere decir que ocultamos más de lo debido; motivaciones, miedos, inseguridades… vete tú a saber. Alegre porque siempre nos quedará algo por descubrir del otro, ése que estando tan cerca puede estar tan lejos.

Mis padres se hacen mayores y me eso me está permitiendo conocerlos un poco mejor. A golpe de vida. También de debilidad, supongo. ¡Queda tanto por descubrir de la gente que nos rodea! He tenido que llevar al viejo al hospital, y allí en la puerta de urgencias, mientras cuentas tu vida y una señorita te mira como si fueras tonto o pretendieras engañarla, ya ves tú, como si lo que te ha llevado a arrastrarte hasta urgencias a la una de la mañana fuera una coña marinera. Bueno, que ella sabrá… pues allí, en la puerta de urgencias, mi viejo hizo dos afirmaciones, que no revelaré aquí por respeto a sus cosas, que me dejaron helado. No sé explicarlo bien, pero de repente te das cuenta de que incluso aquellos que tienes más cerca tienen habitaciones cerradas. Yo sólo dije, anda calla, calla… no sé si porque soy malo para esas cosas o porque me pillo a contrapié o porque me gusta observar esos momentos, mirarlos de cerca y guardarlos. Lo que sea… magia, muros que caen, nuevos ojos para mirar.

Ahora, recuerdo el día que mi madre se cayó al suelo cuando se levantaba de la cama. Al levantarse calculó mal, se resbaló y se cayó, pegándose un buen golpe contra la mesilla. Yo que estaba soñado con el sexo de los ángeles en la habitación de al lado, oí el golpe y me levanté a ver qué pasaba… pues eso, que se había caído. Recuerdo que lo primero que me dijo fue ¿no te habrás asustado? Aquel día, encargándome de procurar los cuidados necesarios mi madre, ya sabes; hielo, el desayuno y unos besos, que nunca vienen mal, me di cuenta de que la mujer que tuvo los santos cojones de dar a luz un mochuelo de cuatro kilos no le echa leche al café, sino que le echa café a la leche hasta que ésta adquiere el color deseado. Del mismo modo, al preguntarle cuánto tiempo calentaba la leche, no me contestó con una medida de tiempo sino con una de cantidad… mi madre no le pone un minuto y medio al microondas, le da tres veces al botón. Cosas que yo no sabía y que si no fuera por su ojo morado me hubiera costado averiguar, por lo menos un tiempo.

No sé cómo he llegado hasta aquí, porque yo tenía pensado escribir hoy sobre animales salvajes y una muchacha que tiene pecas marrón claro que pasan sobre su nariz de un pómulo a otro. Como si el cielo hubiera vertido unas cuantas estrellas sobre su rostro. Ya sabes, una muchacha de piel pálida, con ojos que cambian de color, desde el amarillo de las abejas y su miel hasta el azul intenso del océano. Una mujer que habla sin mover la boca y su sonrisa es amplia y blanca. Un ángel que no tiene cabello, porque tiene el cielo a su espalda y un universo sale de su mente…

Que cuides de tu gente y que ellos cuiden de ti… ¿hay algo más importante? No sé.

23 diciembre, 2010

Suave luz, sol de cara


Si me estoy muy quieto. Si me alejo del ruido diario, puedo pensar un poco en mi mismo, en mi relación con el mundo, con lo que me rodea. Pero tengo que estar muy quieto, muy callado, mirando hacia dentro, hacia lo oscuro… con el miedo que me da la oscuridad. Sin embargo, cuando llevo un rato quieto y callado, todo empieza a aclararse y aparece tu cara y me hablas, y me dices verdades que nadie más me dice y siento en el pecho esa sensación que en un principio asocié con la ansiedad, pero que ahora sé que es la serenidad que me ahueca por dentro.

Así, quieto y callado, me hablas sin dejar de sonreír y sé que no debo acercarme a los hombres ambiciosos porque su egoísmo tirará de mí y me arrastrará a donde yo no quiero estar. Así, a solas, lejos de todo,  acunado en el tiempo, me dices que la compasión y la empatía deben ser los valores que debo proteger… y me sonríes y me convenzo. Allí, donde tú estás, cada palabra se convierte en certitud, cada sonrisa en un lago solitario mecido suavemente por el viento. Me cuesta alejarme de allí, porque me cuesta tanto llegar, encontrarte, que me niego a marcharme. Pero tú, me pones la mano en el hombro y sé que debo volver… y yo te mendigo un poco más de tiempo, sabiendo que todo lo de fuera es tan complicado y difícil.

Y vuelvo, y todo se agita, y el silencio se convierte en ruido, y la calma en prisa, y todo tiene un sentido complejo que no alcanzo a comprender, e intento poner en práctica tus palabras y trato de pensar en tu sonrisa, pero no soy capaz de recordarla y el alma se me enreda y me defiendo de los demás y siento ambición y orgullo y quiero volver a estar quieto y callado, pero es tan difícil.

Knocking on heaven doors, Antony and the Johnsons

15 diciembre, 2010

Lívida, intensamente pálida


Mi actriz porno favorita se llama Stoya. Bueno, mejor dicho, se la conoce como Stoya, que ni apellido burdo usa, no como otras de su sector. No es mi favorita, como podéis comprender, por sus dotes interpretativas, que también, lo es por su piel, tiene una piel extremadamente pálida. Blanca en el sentido más estricto del adjetivo. En su caso el adjetivo es epíteto. Sí, como aquél de la blanca nieve. Muchos piensan que los epítetos son inútiles pero en realidad son poéticos, no se trata de que la nieve sea blanca sino de ‘la nieve con su blancura’. Stoya es como la blanca nieve. Pero cuando hablamos de pieles, este tipo de ‘blanco’ también es cálido y suave, especialmente suave.

No sabría explicarlo, me sucede por norma general con las chicas con este tipo de piel. Me da la sensación de que son suaves, como un pompón, pero a los ojos no al tacto. Porque amigos, la piel, sea del color que sea, tiene por cualidad la suavidad y la calidez. En este caso es como acariciar con los ojos… no sé, es una extraña sensación y me resulta muy complicado de explicar. ¿Habéis visto, en las películas, cuando sale la chica con esa luz tamizada que parece neblina a su alrededor, como una pequeña capa de agua vaporizada a trasluz? Pues esa es la sensación que tengo cuando miro a una mujer intensamente pálida.

Bien es sabido que tengo las habilidades sociales algo atrofiadas, las merluzas son más duchas en este sentido. Pues bien, hace relativamente poco tiempo, me cruce en un autobús con una mujer con las características dérmicas arriba mencionadas, y claro, pues como tonto de baba me quedé mirando. Ella leía un libro, de la saga crepúsculo, que yo pensé: ya quisieran los diablitos esos tener la piel de esta chica y no la mierda de palidez enfermiza ésa que les ponen. Porque para hacerse una idea de la piel blanca con la que aquí tratamos hay que pensar en rosa y no en gris verdoso como en la saga ésa de los vampiritos. Pues bien, estaba yo pensando en pompones azules y rosas, en piel de bebé hecha persona mayor, mirando a la chica, que ni fea ni guapa era, cuando levantó la vista del libro y me encontró allí, con mi cara de cacahuete tostado… no sé qué pensaría la pobre, pero lo cierto es que cerró el libro se levantó y se bajó del bus. Que ya ves tú, con lo fea que es la piel de los autobuses.

Etiquetas: , , , ,
14 diciembre, 2010

Maldita sea…


… Llevo días queriendo dedicar una entrada a las cosas que realmente me gustan. No sé, cosas como las sonrisas, pero no todas las sonrisas, sólo ésas que van saliendo poco a poco, como sin querer, y que terminan siendo espléndidas. O esas sonrisas tímidas que no quieren mostrarse del todo porque son  producto de la ternura y dejan en la cara el rastro de la verdadera belleza. No sé, me gustaría escribir sobre la soledad que se puede experimentar entre la multitud. De las chicas de palidez extrema. O de, lo que últimamente me ronda la cabeza, la importancia de aprenderse a uno mismo. Me gustaría escribir sobre ombligos, dedos y ojos, pero no puedo. La realidad me impide centrarme en esas cositas que tanto me llaman la atención. Yo os maldigo por no permitirme perder la razón y dejarme arrastrar por ese pequeño mundo paralelo que sin duda existe y que reclama tanta paciencia, curiosidad y observación para disfrutarlo.

Sin embargo, tengo que centrarme en las medianías de la raza humana ¿Podría abstraerme de ello? Lo intento, las musas saben que lo intento, pero es como tener una mosca viviendo en el pabellón auditivo. No puedo entender cómo el señor gobernador del Banco de España puede salir en la tele diciendo que los españoles deben asumir que tendrán que trabajar “unos añitos más”… ¿tú te crees?. Unos añitos más, con ese tono de qué importancia puede tener un esfuerzo más. No tendrá importancia para usted que… iba a decir que tiene un trabajo cómodo, pero a lo de usted no le puede llamar trabajo, porque engañar, mentir y destruir no es un empleo es una canallada. Cómo puede decirle a un albañil, fontanero o mamporrero que tendrá que trabajar hasta los 67, “unos añitos más”, para recuperar el dinero que ustedes han dado a los bancos y que ya era de los albañiles, fontaneros y mamporreros. Usted no tiene vergüenza sabiendo como sabe que si se diera trabajo a todos los parados no habría peligro alguno para las pensiones.

Pues para que lo sepa. Le voy contar a todos la verdad de lo que usted va diciendo por ahí. Pese a que usted dice que los bancos españoles son solventes y no tienen problemas, usted y yo sabemos que no es así. Sabemos que los bancos españoles están jodidos. Y lo están porque tienen tal cantidad de viviendas en continua depreciación que no saben ni donde meter la cabeza cada vez que llegan los moody´s y compañía recordándolo. Sí, sí, muchos activos, pero son activos que se van a comer con patatas y que no tienen salida, por lo menos al precio que usted y sus amiguitos los banqueros habían previsto, eso se llama pérdidas, y por mucho que ustedes estén intentando capear el temporal vendiendo motos se van a comer todas esas casas con patatas.

Tal vez por eso, ahora, cada vez que desahucian a alguien al que ustedes habían concedido una hipoteca de 300.000 euros le tasan el piso en 150.000, para que a la vez que pierde la casa ustedes no pierdan los ingresos. Sólo pasa en España, y en alguna república bananera más, que una persona que pierde su hogar tenga que seguir pagando al banco. Pasa porque ustedes durante los años del boom inmobiliario se negaron a crear una sociedad de tasación que armonizara los precios, así cada cual concedía la hipoteca según su propia tasación, cosa que siguen aprovechando ahora tasando los desahucios muy por debajo de aquellos precios, con el objetivo de tapar ese agujero que ustedes, los de moody´s y yo sabemos que tienen y que tarde o temprano nos hará a todos emigrar de este país. Porque amigo, el stock inmobiliario de los bancos no tiene salida lo mire por donde lo mire. Unos añitos más… será usted…

10 diciembre, 2010

Vergüenza, miedo, esperanza…


No sé como expresarlo. Pero creo que algo ha pasado en este mundo nuestro, o mejor dicho, algo está pasando en este mundo nuestro. Tengo la sensación, no sé si compartida por muchos, pocos o nadie, de que nos encontramos en uno de esos cráteres de la historia en los que hay que tomar las decisiones acertadas para que todo esto no se torne aún más esperpéntico de lo que es. Por un lado, siento alegría cuando veo a los jóvenes británicos luchar por las tasas universitarias, aunque no los escuchen y los criminalicen; la misma alegría de ver que en la red se han organizado cantidad de grupos para orquestar diversas formas de protesta, más o menos plausibles. Por otro lado, siento lástima y vergüenza de quienes nos gobiernan, de sus tretas para enriquecer a unos a costa de todos, echando por tierra cualquier valor de tipo democrático que hubiera podido subsistir al egoísmo endémico de la sociedad occidental.

Es increíble que se esté criminalizando, una vez más, la forma de actuar del Gobierno chino en el caso del Nobel de la Paz, Liu Xiaobo. Yo no estoy de acuerdo en cómo está actuando China, que eso vaya por delante. Pero no se puede decir desde los medios occidentales que el gigante asiático ha puesto en marcha una ley mordaza que impide emitir la entrega de los galardones. No se puede decir que China ha ejercido presión para que 20 países no asistan a la ceremonia. Y no se puede decir, no porque no esté mal, que lo está, sino porque esos mismos medios no están criticando que eso también se está haciendo desde el Gobierno de Estados Unidos para silenciar y borrar del mapa a Wikileaks. Es decir, que el garante de la democracia y todos sus acólitos, nosotros, estamos a la altura de China en libertad de expresión. Por eso no se puede decir lo que se está diciendo, aunque habría que gritarlo a los cuatro vientos.

Especialmente vergonzoso es el caso Pfizer en Nigeria. Para el que no lo sepa Pfizer es una de las mayores, sino la mayor, farmacéuticas del mundo y Nigeria un país pobre, más pobre que la propia Pfizer. Pues bien, y gracias a los wikicables, nos hemos enterado que la farmacéutica experimentó con niños nigerianos un tratamiento contra la meningitis matando a 11 de ellos y dejando a muchos con serios trastornos mentales, que tampoco es para tanto porque un pobre no tiene derechos como todo el mundo sabe y si está loco es casi un favor que se le hace porque así no es consciente de lo que le rodea. Pues bien, un fiscal nigeriano, que seguro que era un cabrón con pintas, decidió investigar el caso y abrió una causa penal y otra civil contra los chicos de Pfizer. Presiones y detectives privados mediante, todo quedó en nada porque se airearon ciertas corruptelas del fiscal y se untó a dios y a la virgen para que se desestimara todo aquello. Conclusión, que me lío, que en este mundo nuestro se puede matar y asesinar siempre que tengas detrás a los dueños de los grandes valores occidentales, que como todo el mundo sabe están encabezados por los derechos humanos y la justicia universal. (Por no extenderme en esto, un documental que puso en mi conocimiento Alma ayer y donde se explica un poco lo que pasa en el Congo).

Si esto sigue así, si se sigue permitiendo que después de rescatar un banco con dinero público éste reparta 40 millones de euros entre sus directivos en concepto de bonus (AIB), si continuamos siguiendo ciegamente los dictados de los gobiernos cuando hacen que la población se eche encima de colectivos para tapar otras vergüenzas (como dice Lady Ava, somos idiotas), si permitimos que cada día se limite un derecho más por salvaguardar intereses privados o por hacer caso a los dictados del mercado (caso de las tasas británicas, caso griego, reforma laboral en España, etc.), estaremos contribuyendo a la construcción, por no decir consolidación, de otra forma de dictadura, la del capital. Un modelo global que será (es) dirigido con mano de hierro por unos mercados que ya han demostrado que están dispuestos a dejar morir, cuando no matar, a millones de personas en el mundo. Pero lo más importante de todo esto es que si dejamos pasar este momento de convulsión estaremos perdiendo la oportunidad, como parece que está pasando, de imponer un modelo social acorde a la ética de los muchos… porque somos muchos los que pensamos que debe existir racionalidad en la gestión de los recursos, somos muchos los que pensamos que debe existir una justicia global que no pueda ser evitada con argucias y, por encima de todo, somos muchos los que pensamos que los derechos humanos, tan desprestigiados y devaluados, deben ser la piedra sobre la que construir un nuevo mundo. Auque son muy pocos los que luchan. Cómo hacerlo, yo no soy los sufientemente inteligente para decirlo, quizás entre todos sepamos. (Ellos quieren que consumamos como individuos, tal vez sea una buena idea hacer una huelga de consumo como colectivo).

3 diciembre, 2010

Miedos y extrañezas


Lo siento, pero yo, a partir de ahora, callado como una puta. A mi si me preguntan, y vosotros deberiáis hacer lo mismo, por muy desesperado que esté y por muy mal que me vaya con esto de la crisis, yo diré que de puta madre, que gracias. Porque, amigos míos, el señor Aznar, y decir señor es mucho, ha dicho que si ve a España desesperada, quiza vuelva a la política (“If I saw that Spain was really in despair, I may have to step back in to national politics“, según el wikicable). ¿A que acojona? Por eso, yo a partir de ahora, chitón. ¿Por qué coño habrá gente que se piensa que tiene que salvarnos de la desesperación? ¿No se darán cuenta que estamos desesperados por su culpa? En fin, calladito, Luna, que vendrá Aznar y te comerá.

Otra cosita de la que me dado cuenta con esto de los wikicables de wikileaks, es que la corrupción estatal está a la orden del día y que en cierto modo es consentida por los Estados Unidos, ya que prefiere gobiernos corruptos a gobiernos con ideas. Los jefes del mundo sólo se preocupan cuando la cosa pone en peligro sus propios planes. Por eso, pese a saber que en Marruecos la corrupción está institucionalizada y que las decisiones sobre inversión las toman  Mohamed VI, un tal “Fouad Alí el Himma, íntimo amigo del monarca y líder del Partido Autenticidad y Modernidad; y Mounir Majidi, secretario particular de Mohamed VI”, no hacen nada. Marruecos es un aliado tradicional de Estados Unidos, por eso se puede permitir el exterminio del pueblo saharaui, por eso nunca sale adelante el referendum de autodeterminación de Sahara, porque Estados Unidos, que junto a Francia es el país con mayor poder de presión, mira para otro lado. Corrupto, pero aliado.

También se registra en los wikicables el caso del tandem humorístico Putín-Berlusconi, que se lucran del negocio del gas comprometiendo las políticas energéticas europeas. Se señala asimismo el caso afagano, donde los maletines se mueven con millones de euros provinientes del opio, y nadie dice nada. Pero son amigos y no son peligrosos, nos ayudan a seguir con nuestros planes imperiales.

Eso sí. Al tal Julian Assange, el fundador de Wikileaks, hay que silenciarlo por todos los medios. Porque ése sí que es peligroso, nos pone en evidencia. Por eso desde anoche (1 diciembre 2010) se lleva a cabo una persecución para silenciar la página que ha revelado los secretos de la diplomacia estadounidense, ¿se hace porque haya mentido? no, se hace porque ha dicho la verdad, demasiada verdad. Es decir, se esta llevando a cabo el cercenamiento de la libertad de expresión por medio de la presión a las empresas que alojan el dominio www.wikileaks.org, al que ya no se puede acceder, aunque gracias al Partido Pirata sueco se puede visitar en www.wikileaks.ch, contraviniedo a su propio gobierno que tiene en marcha una alerta roja en la interpol, la orden de búsqueda internacional de mayor prioridad, por los supuestos delitos sexuales que se le imputan al tal Assange. Que digo yo que si es culpable habrá que juzgarle, pero que en España hemos tenido violadores británicos a los que no se les ha perseguido hasta que han violado y asesinado niñas. Vamos, que me huele a caza de brujas.

Ahora el enemigo público número uno de los Estados Unidos se llama Julian Assange, para más señas presunto violador, hacker y desvelador de secretos diplómaticos. El fundador de wikileaks tiene el honor de haber desbancado en el puesto de enemigo público número uno al mismísimo…. TAN TA TA CHAN… Osama Bin Laden. ¿Cómo es esto? Qué cada cuál piense sobre el asunto, pero me parece claro que ni Assange ni Bin Laden son los más peligrosos en este cuento. Lo cierto es que hay ordenes internacionales de captura y que hay presiones a empresas  privadas para que no alojen a wikileaks. Es decir, están intentando matar al mensajero y lo están haciendo, y no sé si dan cuenta de ello, poniendo de manifiesto que la justicia internacional esta a su servicio para solicitar órdenes de captura a través de un tercero, el caso Couso es otro ejemplo, y dejando claro que pueden ejercer presión sobre gigantes informáticos como Amazon. No sé yo quién da más miedo.

En cualquier caso yo calladito, no vaya a ser que me toque pringar con algo. Eso sí, voy a mirar si tengo algo de Amazon en mi ordenador para darme de baja.

1 diciembre, 2010

Wikileaks y los motivos para ser Rojo.


Resulta que se ha puesto ante nuestros ojos la verdad y estamos escandalizados. Ahora nos damos cuenta de que eso que sucede en la películas es verdad. Que hay espías, que hay presiones por parte del cuerpo diplomático estadounidense a mandatarios, jueces e instituciones para poner en marcha las actuaciones acordes a sus intereses o para cerrar aquellas bocas que no es conveniente oír. Y eso molesta. Aunque no sé por qué. Escuece que la justicia no fuera valiente con el caso Couso y no se atreviera a juzgar a los culpables de un asesinato. Pero todos sabemos cómo funciona la justicia y que la ciega de la espada no es tan ciega. Nos sorprende que nuestros políticos y fiscales interfirieran en la administración de la justicia, y parece que la pelota está en el tejado de los Yankis, pero lo cierto es que los que están en entredicho son el resto, porque el cuerpo diplomático estadounidense hace su trabajo, y lo hace bien por sucio que nos parezca, y son los demás los que obedecen, dejando a las claras que existe un imperio que ordena y manda en el mundo.

Y este es el punto al que quiero llegar. Lo que realmente demuestran los papeles destapados por Wikileaks, que al parecer le llegaron a J.Assange en un cedé con una carátula de Lady Gaga, es que los Estados Unidos son los amos del mundo, más allá de la vena literaria de su cuerpo diplomático o la falta de tacto al enviar sus observaciones. Y eso es una buena noticia. Lo es porque pese a que ya nos imaginábamos que esto era así, desde los fortines del imperio se nos decía que eso de la ‘mano negra’ era un invento de gente que quiere ver cosas donde no las hay, y que si el mundo funciona como funciona es porque la confluencia de intereses lo lleva en esa dirección. Mentira. Ahora sabemos que existen directrices claras sobre qué hacer y cómo hacerlo. La mano negra se llama Secretaria de Estado/Pentágono, ocupe quien ocupe el cargo.

Ahora bien, lo que realmente asusta a la señora Clinton es que la credibilidad de los voceros ha sido dinamitada. Es decir, la próxima vez que escuchemos a Juan Fernando López Aguilar prometiendo justicia nos pensaremos muy mucho si creerle. La próxima vez que se inicie una persecución a un juez, como Garzón, sabremos que está promovida desde el imperio para “torcer el brazo” de la justicia comprometida que pretende investigar las torturas y las violaciones de derechos, las de Guantanamo y las de la Guerra Civil.  Y así todo lo que se nos ocurra… guerras, implantación de multinacionales, dominio de los recursos naturales; absolutamente todo responde a los designios del Imperio. Ahora ya lo sabemos y no nos pueden decir que no.

Por eso, pese a que la secretaria de estado norteamericana, Hilary Clinton, aseguraba que Wikileaks iba a poner en riesgo no sólo “la causa de los derechos humanos sino también las vidas y el trabajo de muchos individuos”, claro que José Couso y los civiles iraquíes y los muertos de congo no son individuos ni tienen derechos humanos, hay mucha gente que se alegra por la filtración de Wikileaks. Un ejemplo de ello aparece hoy en El País, donde Máximo Cajal, ex diplomático español, señala que “estos documentos ponen al desnudo las presiones confesables y algunas inconfesables a las que están sometidos los llamados países aliados. Los llamados países aliados tendremos que ser más cautos. El jefe de Estado, los ministros, la Magistratura, los fiscales… En el futuro tendremos que ser conscientes de lo que está en juego cuando uno se sienta delante de un funcionario de EE UU. No se trata sólo de que puedan aparecer sus manifestaciones publicadas, como ha ocurrido, sino que uno puede verse sometido a presiones. Hay que ser cauteloso con lo que se dice y con lo que se escucha, porque muchas veces compromete más lo que se escucha que lo que se dice”.

Yo también me alegro. Porque ahora ya sabemos que existe una mano negra, que existe un imperio, y que los rojeras, podremos serlo con todo el derecho del mundo. Me alegro de poder llamar mentiroso a un político o a un juez sin tener que atenerme a las consecuencias de haber acusado sin pruebas, me alegro de poder llamar asesinos a los dirigentes de las grandes empresas y me alegro de tener la prueba escrita y fehaciente de la existencia de una élite que se llena la boca de grandes y bellas palabras (derechos humanos, justicia, paz…) para hacer exactamente lo contrario de lo que dicen, y hacerlo con un sólo objetivo (poder).